PICO DE VALLIBIERNA Y TUCA DE LAS CULEBRAS (28-05-2017)

Ascensión al Pico de Vallibierna desde el Refugio de Cap de Llauset en compañía de Ainhoa, Ana, Carmen y mi mujer, Mari Carmen. Desde esta cima iré y volveré a la Tuca de las Culebras yo solo.

Aprovechamos que la carretera hasta el Embalse de Llauset está abierta para acceder hasta este punto de partida y acercarnos así al Refugio de Cap de Llauset desde su acceso más rápido. Además, les tenemos que subir una caja de cartón conteniendo una fotografía realizada por Ana de grandes dimensiones para colgarla en una de las paredes y tampoco es plan de recorrer la montaña como si fuésemos repartidores de Correos.
Un vistazo al Pico de Vallibierna desde el embalse.
















Tras bordear el embalse siguiendo el itinerario de la GR-11 y ganar altura hasta la Cabaña de Botornás, vamos bordeando el Estany homónimo. Al fondo, resplandeciente, asoma el Refugio de Cap de Llauset:
















En algo menos de hora y media llegamos al peculiar refugio, donde saludamos a Raúl Martínez -uno de los guardas-, y le hacemos entrega de la fotografía.
















Tras una buena cena y dormir en una habitación que olía a nuevo todavía, un poco antes de la ocho de la mañana comenzamos a andar siguiendo de nuevo la GR-11.

















Tras atravesar el arroyo que desagua del Estany de Cap de Llauset, comenzamos la subida hacia los Estanyets de Coma Arnau. Una mirada atrás, hacia el refugio y el Tuc de la Solana de Llauset:
















Dejamos a mano derecha el desvío que se dirige hacia el Collado de Vallibierna siguiendo la GR-11 en plena subida, y a las 08:25 horas llegamos al primero de los lagos, el Estany Xelat, haciendo honor a su nombre...








No hay pérdida, las huellas de la gente que nos precede no deja margen de duda. Bordeamos el Estany Redó por su izquierda, dejando a la derecha del ibón el recorrido de verano:
















Nuestras compañeras no nos dan tregua...
















Hemos dejado atrás los Estanyets de Coma Arnau...
















y llegaremos a una amplia explanada desde donde veremos por primera vez la vertiente sur del Macizo de las Maladetas:







La Arista de Llosás, la Arista Sur, la Brecha de Tempestades, Margalida.... ainssss, que recuerdos...
















Le engaño a Mari Carmen para abandonar la vía normal y acceder a la Arista de Roques Blanques subiendo por una empinada pala de nieve. A las 09:30 nos plantamos en un tramo de la arista.





















Bonito panorama:







Las mayores dificultades de esta arista (PD+) se concentran en la primera parte de ella, por lo que desde donde nos encontramos, sólo nos queda avanzar andando con cuidado, teniendo que poner las manos en algún tramo para atravesar aéreas brechas.
Un vistazo al Embalse de Llauset:
















Nos ponemos en marcha...
















y en un pis-pas llegamos a la cima del Pico de Roques Blanques Oeste. Enfrente, nuestro objetivo:
















A la derecha, por la nieve, se aprecian las huellas de la vía normal:
















Última brecha...
















y ya sólo nos queda subir por un evidente sendero por el tramo final de la arista.
















Nuestras amigas ya están descendiendo:














Últimos metros...
















y llegamos a la Antecima Este del Vallibierna. Al fondo, la auténtica cima:
















Dejamos las mochilas para avanzar más rápido y vamos atravesando esta aérea cresta:



























































En la cima del Vallibierna un grupo de unos ocho catalanes se está preparando para bajar al Paso del Caballo, por lo que ni nos detenemos y enfilamos directamente hacia esta travesía...
















En el último momento Mari Carmen no se ve con ánimos de afrontar este paso, por lo que se queda esperando en su base. Lo atravieso rápidamente y llego a la cima de la Tuca de las Culebras justo en el momento en el que los catalanes llegan a donde se encuentra ella:
















10:45. Tuca de las Culebras:
















Espléndidas vistas:
















Vuelvo a atravesar el paso mientras los catalanes lo recorren en sentido contrario y continúan ruta hacia el Collado de Llauset. Varios clavos que no vi la anterior vez que estuve aquí, permiten asegurar este paso con seguridad.
















Volvemos a recoger las mochilas y comenzamos un rápido descenso hasta pillar a nuestras amigas y regresar de nuevo al refugio.
















Por cierto, a la vuelta, la fotografía ya estaba colgada en la pared:




4 comentarios:

  1. Buen entrenamiento.......y la compañia inmejorable. A seguir dandole que ya estamos en verano

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    1. Gracias Fidel.
      PUes sí, ya no queda nada. Estamos ya en los últimos entrenamientos.

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  2. Jodo, que buena compañía llevas últimamente. Me alegro de "verte".

    salu2

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    1. Hola Miguel.
      Ha costado que se me "vea", ya que ha sido un año de muchos "fracasos".
      En la próxima, ya tenemos otra para que nos acompañe, jeje

      Un beso a tus chicas

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